
Estimados amigos de Misión Acción:
Sabemos que todavía se están contando los votos, como se debe hacer, pero también necesitamos prepararnos. Si el 2016-2020 sirve para enseñarnos algo, con la nueva administración presidencial podemos anticipar agitación y un aumento de discursos de odio y crímenes de odio que nos impactará a todos de alguna forma, no solamente a las poblaciones vulnerables a las que Misión Acción sirve. También podemos esperar políticas que directamente dificulten nuestro trabajo y pongan en peligro a nuestras comunidades.
Hoy pensamos en las palabras de Martin Luther King, Jr., cuando dijo, “El arco del universo moral es largo, pero se inclina hacia la justicia”. Especialmente cuando nuestro ambiente político y social empuja en contra de nosotros y nuestros valores, es el rol de organizaciones como Misión Acción – y las personas que comparten nuestra visión para el futuro – de ser la fuerza que inclina este arco hacia la justicia.
Para nuestro bienestar colectivo e individual, en las próximas semanas, meses y años Misión Acción se enfocará en la resiliencia, compasión y esperanza que son la base de nuestro trabajo y sirven como las mejores contramedidas a la confusión, miedo y desesperación.
La esperanza no es pasiva. Puede ser un acto radical – desafía directamente lo que necesitan los opresores para sobrevivir y nos empodera a continuar nuestro trabajo, afrontando desafíos considerables. Al mismo tiempo que el Reverendo King estaba luchando por la justicia social en Estados Unidos, el guatemalteco Otto René Castillo estaba luchando por la justicia en su país. Su poema, “Frente al balance, mañana”, habla directamente a cómo ser visionarios para un futuro más brillante es esencial para la resistencia. Compartimos sus palabras con usted, no para hacer menos los desafíos que estamos enfrentando ahora, pero para reafirmar nuestro compromiso a nosotros mismos, a las personas que están sufriendo y a las futuras generaciones: haremos todo posible para inclinar este arco.
Frente al balance, mañana
por Otto René Castillo
Y cuando se haga
el entusiasta recuento
de nuestro tiempo
por los que todavía
no han nacido,
pero que se anuncian
con un rostro
más bondadoso,
saldremos gananciosos
los que más hemos
sufrido de él.
Y es que adelantarse
uno a su tiempo
es sufrir mucho de él.
Pero es bello amar al mundo
con los ojos
de los que no han nacido
todavía.
Y espléndido
saberse ya un victorioso
cuando todo en torno a uno
es aún tan frío y tan oscuro.